EL EXPLORADOR REGRESA A PALACIO
Señor mío:
Ella hace visibles los hilos del amor.
Ella es hermosa y libre y dulce
y pronuncia palabras celestes
con las que desviste a la penumbra
y la convence de su error.
Ella se enreda con las fieras
y les habla de la piel de la tarde.
Señor mío, os lo ruego:
Si lo tiene,
no recuerdo su nombre,
pero
ella no debería morir nunca
ni tampoco sufrir ningún daño.
José María Gómez Valero
IPC y revalorización de las pensiones
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Julia Castillo. ¡Qué bien les viene, a estos que casi se caen por el borde
derecho de la tierra plana, que el votante lo crea así! Les viene bien para
la...


Hermoso mensaje
ResponderEliminarhacer sitio a la hermosura, he ahí una herida
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