Admiro a las personas capaces de hacer cosas, nuevas o no. Gente que se mueve, que fabrica. No necesariamente implica que tengan fe, no hace falta creer que una iniciativa va a cambiar el mundo, ni siquiera que va a cambiar algo. Simplemente se trata de hacerlo, y punto. Que no es poco.
Venga esto a cuento de algo leído hoy en Público una carta de un lector que anima a todos a regalar el periodico una vez leído. Pues muy bien pensado, y mejor hecho.
La amplia tradición de anulación de deudas en Mesopotamia y en Egipto del
3º al 1º milenio a. de C.
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[image: Fuentes: CADTM]
Eric Toussaint. la devolución de la deuda constituye innegablemente un
tabú. Es presentada por los jefes de estado y de gobierno,...


DE REGRESO!
ResponderEliminaryeahhhhh